Grupo I: Mamas grandes o Hipertróficas. La ptosis es debida a un exceso de glándula y/o de tejido adiposo y la operación se denomina mamoplastia reductora. En realidad, prácticamente toda mama hipertrófica presenta un mayor o menor grado de ptosis, salvo en los casos de hipertrofias virginales, aquellas que aparecen en la pubertad y son tratadas antes de que el peso repercuta sobre la piel.
Grupo II: El volumen de los senos es el adecuado al cuerpo de la mujer pero existe un exceso de piel. Para su corrección será necesario retirar dicho excedente de manera que el sostén cutáneo se adapte al tamaño de la mama en la posición adecuada. Pero esta cirugía no es tan simple como pudiera imaginarse, puesto que no basta con quitar lo que sobra de piel, sino que también ha de ser tratado el contenido mamario con la finalidad de impedir, o al menos atrasar, una posterior caída. Como ya dijimos, la alteración se encuentra principalmente en la piel, que ha perdido su elasticidad, por lo que existen grandes posibilidades de que el pecho vuelva a caer cuando solamente se mantiene el resultado basándose en la contención cutánea.
Grupo III: Son los senos caídos cuyo volumen no alcanza el tamaño normal o el deseado por la paciente. Cuando sucede esto es necesario recurrir a la colocación de unas prótesis para aumentar su volumen. Si la flacidez es importante puede ser necesario resecar el excedente de piel.
Para revertir los efectos de la gravedad, existe la mastopexia, una cirugía que remoldea y retira el exceso de piel.
La cirujana plástica Débora Cristiam Galvão, miembro titular de la Sociedad Brasileña de Cirugía Plástica, afirma que la mastopexia deja las mamas más firmes con una posición alta y natural.
La especialista señala que si las mamas estuvieran caídas, no basta con poner solamente el implante de silicona, porque continuarán en el lugar incorrecto. El resultado sería nada satisfactorio: mamas caídas y grandes.
El objetivo de la mastopexia es conseguir la mejor forma de la mama con menos cicatrices. La cirugía puede ser realizada en mamas asimétricas con el objetivo de corregir esa diferencia.
La evaluación quirúrgica es hecha en búsqueda de la armonía corporal. Siendo así, algunos detalles deben ser observados, como la medida torácica, altura y volumen del seno.
La mastopexia, al igual que otras cirugías plásticas, suelen dejar a las mujeres más seguras en relación con su apariencia. Pasan a sentirse más sensuales. Lo más importante es ponerse en las manos de un médico reconocido y certificado en este tipo de intervenciones, y tomar al pie de la letra las indicaciones pre y postoperatorias, de manera que los resultados sean los deseados.




